Debido a que muchos trabajadores de la Ciudad de México sólo tendrán jueves y viernes como descanso por Semana Santa, optaron por viajar a un destino cercano; incluso en autobús, para ahorrar dinero.
La tarde de este miércoles la Terminal Central de Autobuses del Norte lució abarrotada de vacacionistas. En las ocho salas de espera no se podía encontrar una sola banca libre, por lo que usuarios, como Bernardo, quien se dirigía a San Miguel de Allende (Guanajuato) para visitar a la familia, tuvieron que buscar en los pasillos un rincón donde no estorbar para sentarse.
Pese a ello, señaló que las instalaciones están limpias a comparación de las de otras entidades.
“Sí es lo que parece hace falta aquí. Como tal hay mucho, mucho, espacio en la Terminal y no hay ni una silla mientras estás esperando, a menos que consumas en alguno de los restaurantes”
“Para la cantidad de gente que transita está bastante limpia, siendo realistas”, declaró a 88.9 Noticias.
Por su parte, Berenice, quien tuvo que formarse por 10 minutos para poder entrar al baño, señaló que es una de las peores épocas para viajar, por lo que prefirió escaparse con su novio a un destino colonial como Morelia (Michoacán) que a uno playero.
Además, reconoció que suele salir desde este punto, porque hay más seguridad que en la TAPO o en Observatorio.
“No, a las playas no porque hay muchísima gente, pero a ciudades sí, es más tranquilo. Allá es muy bonito porque siguen las tradiciones de todas las fechas”
“Sí, está muy seguro porque hace un mes que fui para allá, me tocó viajar de noche y un tipo me andaba rondando, me acerque a uno de los oficiales y me dijo ‘aquí quédese, señorita, no se mueva de aquí hasta que salga su autobús. Sí es muy seguro para una como mujer”, narró.
Durante el recorrido se pudo observar a personal de la Terminal apoyando a usuarios invidentes para llegar a su sala de espera.
AICM lejos de ser moderno
En contraste, en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de la Ciudad de México (AICM) los pasillos y sala de espera lucieron tranquilos, con bancas vacías.
En varios puntos había elevadores de plataforma para dar mantenimiento a plafones y lámparas. De acuerdo con un letrero colocado en la puerta 1, esto obedece a las obras de remodelación de cara al Mundial de 2026 en la CDMX.
Al respecto, Bruno, un joven boliviano que hizo una escala de cinco horas en el país, mencionó que el principal problema es que está lejos de la modernidad de aeropuertos en Europa o Asia.
“Un siete (le pondría de calificación), le falta automatización. Es que ya he estado en China y casi todo es automático y todo se hace por máquina […] Pero aquí es bonito, hasta tiene tiendas de arte”, dijo.
En cuanto a costos de servicio de taxi, algunos visitantes nacionales señalaron que ante las elevadas tarifas de los servicios de taxi, es mejor caminar unos metros hacia la estación del Metro o a la avenida Circuito Interior para abordar uno más barato.
“No, es muy caro para lo que es. Ahorita ni tráfico hay […] Voy a la Narvarte, me han de cobrar entre 400 y 500 pesos”, expuso Fernando, quien llegó desde Villahermosa (Tabasco) para visitar a sus amigos.



