Luego de el diálogo con productores en la Cámara de Diputados, está listo el dictamen de la nueva Ley General de Aguas y la reforma a la Ley de Aguas Nacionales con algunas modificaciones tras la revisión de 124 artículos.
El dictamen detalla que el Estado tendrá que garantizar el derecho al agua, para uso personal y doméstico, pero establece algunos límites. Uno de ellos es que hay un cambio en cómo se heredan o regularizan los títulos de agua, pues se elimina la transmisión de concesiones entre particulares, aunque ahora se les dan garantías para la sucesión o herencia.
También, entre el contenido de la Ley de Aguas se reducen las sanciones que se habían contemplado inicialmente por el ‘huachicol del agua’: de 10 a 5 años de prisión y multas de hasta 600 pesos. Además, se tipifican nuevos delitos como la corrupción, acaparamiento y desvío ilícito del agua.
Entre las disposiciones del nuevo marco normativo en materia de aguas se crea un nuevo fondo de reserva de aguas nacionales, además de reglas distintas en la reasignación de los volúmenes del líquido.
Además, se especifica que será prioridad en cualquier permiso o concesión el consumo humano y doméstico del agua.
Luego de la modificación del dictamen, el coordinador de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, afirmó que la revisión del dictamen consistió en la revisión de 124 artículos.
“Se está haciendo un gran esfuerzo porque esto sea un derecho real para las comunidades, para los ejidatarios, para los propietarios privados o para aquellos que tienen acceso al agua, el uso de agua subterránea, pozos, cuencas”.








