Adviento es más que preparar la Navidad: es abrir el corazón a la esperanza, la paz y la presencia de Dios. Aprender a vivirlo con profundidad. Este domingo inició el Adviento y se abre paso en nuestra vida como una lámpara encendida en medio de la prisa, las preocupaciones y en algunos casos, la falta de esperanza o el exceso de malas noticias.
Fue el mensaje del a Arquidiócesis Primada de México, a través de la Editorial del Semanario “Desde la Fe” y reiteró que es un espacio de vigilancia interior, tiempo de conversión y alegría, sin embargo, frecuentemente queda reducido a una agenda saturada, a compras, reuniones, intercambios y luces multicolores y se corre el riesgo de preparar muchas cosas, menos el corazón.








