El próximo 29 de marzo entra en vigor la prohibición en la venta de comida chatarra, refrescos y bebidas azucaradas al interior de las escuelas, pero en algunas primarias de Ciudad y Estado de México ya se retiraron de las cooperativas refrescos y bebidas azucaradas, habla la señora Andrea
“Soy mamá de dos niñas de primaria, mando luch, no venden nada de chatarra, que ya no venden nada de dulces en la escuela, desde que entraron en la escuela nos mandaron la indicación que no podíamos mandarle nada de chatarra, no podíamos mandarles nada de juguitos, ni refrescos, pura agua natural. ¿Es una indicación de la escuela? Si, que no querían que les mandáramos, jugos, ni refrescos, pura agua”
También platicamos con la señora Julia, reconoció que desconfía de la higiene de alimentos preparadas de manera casera y de venta en cooperativas de primarias
“Yo soy mamá de una niña de primer grado, hay veces que le pongo lunch saludable, porque realmente no sabe uno qué venden en las cooperativas, sea sano o no, sea realmente limpio lo que venden, no sabemos cómo los preparan, si lavan la fruta o no, la desinfecten y cómo la preparan, hay veces que por motivos de tiempo, no le mando nada”
Los padres de familia también aplauden que se fomente alimentación saludable en escuelas
“Yo soy papá de una niña que va en tercero de primaria, venden alimentos como chilaquiles, enchiladas, agua natural, jugos y durazno, manzana, le digo a mi hija que tome agua, prefiero tomar agua, natural, fruta picada. Tercero, Chilaquiles, de a diez, crema, queso y lechuga y traigo mi agua”
¿Cuál es la oferta de alimentos afuera de las escuelas, en los puestos ambulantes?
Con mesas, triciclos y hasta en manteles en el piso, se ofertan todavía alimentos industrializados y llamados chatarra, incluyen refrescos, jugos y frituras
“¿A cómo son las zucaritas? Ocho, ¿y los jugos?, estos a ocho o a nueve, ¿son barras no?, sí son barritas energéticas, ¿cereales? A ocho, o a 15”
Sin embargo, algunos niños refieren que cuando tienen sobrepeso u obesidad, otros compañeros les ponen apodos
“Diez años, cuarto grado, un compañero me dijo gordo, pelota, una vez un amigo le dijo pelota y lo acusamos y a mí me dice también pelota, por estar gordito, ¿tú cuánto pesas? 47, 47 qué, 47 kilos, y ¿cuántos años tienes? Diez y cuánto mides? 1.49”
¿Qué ocurre en las cooperativas de algunas secundarias, venden alimentos ultra procesados?
Alicia, una alumna de secundaria explicó que prefiere comprar en la cooperativa del plantel que llevar un desayuno casero
“yo voy en una secundaria, voy en tercer grado y tengo 15 años, normalmente dulces, refrescos, un refresco, el más chiquito cuesta 20 pesos. ¿Venden refrescos todavía en la secundaria y jugos? Como de manzana, mango, fresa, unas papas 25, el refresco el más barato 20 pesos y el jugo15”
En otra secundaria está prohibida la venta de refrescos, explicó una madre de familia
“un niño de aquí de la secundaria, le mando luch y lo mando bien desayunado, cuando sí no le mando es alitas, tacos de papa, tortas de carne. ¿Venden refrescos? Creo que no, no les está permitido eso, agua, este ciclo no, no se ha visto nada de eso”
¿cuál será el futuro de los vendedores de productos chatarra afuera de las escuelas?
De acuerdo con la señora Paola, ante las bajas ventas de chicharrones, papas fritas, frituras y fritangas, modificará la oferta de productos
“entre diez y 15 pesos el yogurt bebible. ¿Este cuánto cuesta? 15. ¿Cuántos vende en la mañana? Tres, tres en la mañana. La lechita vale 12 pesos, pero nada más vendo, dos que tres, no de dulce nada más de chicle, diez pesos, no me lo compran, de hecho traigo mi exhibidor lleno y no me lo compran, ya tienen tiempo”
La vendedora de dulces frente a una secundaria en el Estado de México, iniciara su investigación de mercado y cotización de ingredientes para no perder venta afuera de las escuelas
“De hecho, ahorita que se está escuchando comida saludable, ya también los chicos se están alejando un poquito de la chatarra, si lo voy a cambiar, traigo unas ensaladas, saludable, lechuguita, con sanwich, dependiendo el costo que me salga a mí, no sabría decirle, porque no he cotizado, lo que son las lechugas”



