Encontrar un empleo en nuestro país es complicado, pero lo es aún más para una persona con algún tipo de discapacidad, que necesita una silla de ruedas, un bastón o muletas hasta un aparato auditivo, porque no sólo enfrentan el rechazo por su condición sino también los obstáculos físicos tanto en calles, transporte y en los mismos centros trabajo.
Carlos, quien debido a una enfermedad desde hace 20 años usa un bastón para apoyarse al caminar, nos platicó cuál fue su experiencia antes de tocar varias puertas para conseguir un empleo.
“Y yo acudía con mi título de arquitecto para decirles ya dame una oportunidad, sentí este cambio, yo recuerdo que uno de los momentos un tanto frustrantes en mi enfermedad fue cuando me empezaron a llegar ofertas de trabajo, yo estaba a lo mejor todavía muy enfermo para tomarlas, y de repente, ya cuando me tocó salir a tocar puerta pues ya no existía la misma apertura para decirme pues si puedes participar, el tema de decirme oye y de verdad vas a poder venir, de verdad vas a llegar, tu condición no va hacer un pretexto para dejar de trabajar, esa parte es todavía un estigma que pasa todos los días”.
“Yo que tengo problemas a lo mejor con escalones, de repente digo es que tuve que caminar 10,20 ó 30 metros para encontrar una rampa; creo que es evaluar, el todo, tanto por la red de apoyo, el impacto financiero que tiene en su día a día, si las condiciones para acceder al lugar de trabajo son las adecuadas, si el centro de trabajo presenta dificultad asociada y sobre algo que hoy en día subestiman mucho en todos los trabajos, acompañamiento, y entrenamiento o capacitación en las posiciones”.
“El mayor tema cuando llegaba a buscar trabajo y que no especificaba desde un inicio que yo tenía alguna discapacidad, pues era un reto muy grande, ya que si bien no me lo decían por temas de discriminación, cuando yo comentaba el tema de la discapacidad, veías a la persona que estaba reclutando, como que le generaba cierta incomodidad”.
Gustavo, quien hoy labora en una empresa donde se tiene el esquema hibrido, usa el transporte público para trasladarse, pero si su economía lo permite pide un taxi de aplicación, consideró que las empresas deben contar con la infraestructura para que un empleado con discapacidad pueda moverse.
“Una preocupación genuina, el decir será que la empresa me puede proporcionar como la accesibilidad que necesito, será que va hacer como un factor importante para yo desempeñarme; una de mis preocupaciones más grande es esa, o sea yo voy a poder acceder al baño si es que me contratan, va haber algún elevador, más que nada mayor accesibilidad”.
De acuerdo con un estudio “El Peso de la Inclusión” de Éntrale, Alianza por la Inclusión Laboral de Personas con Discapacidad, que es una iniciativa del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), dejar fuera del mercado laboral a las personas con discapacidad, el país deja de generar cerca de 251 mil millones de pesos cada año, el equivalente a 0.75% del producto interno bruto. Al respecto Fernando Estrada, director ejecutivo de Éntrale, también habló a los micrófonos de Panorama Informativo.
“México no necesita descubrir talento nuevo, lo que necesita es incorporar el talento que ya tiene, la ruta ya existe, existe el incentivo fiscal…pero queremos hacer ruido para que más empresas entiendan la importancia y urgencia de atender a este grupo que ha sido segregado por tanto tiempo; estamos hablando de que son cerca de 750 mil personas con discapacidad que hoy por hoy están buscando trabajo y no están encontrando una oportunidad laboral”.
Agregó que se debe ofrecer un empleo y salario dignos a este sector de la población.
“Si bien las personas con discapacidad están acostumbradas a pedir chambitas y no un trabajo formal, debemos cambiar la narrativa para que pidan un trabajo formal y que no pidan chambitas en la pollería de la esquina, sino que…puedan encontrar una oportunidad laboral de acuerdo a sus aspiraciones, deseos, al mercado”.
Por último afirmó que se debe abrir los ojos a esta gran problemática, a esta realidad, en donde 9 de cada 10 personas con algún tipo de discapacidad compiten con una persona convencional, con el mismo perfil, pero la misma discapacidad los deja fuera, y esto se debe, dijo, a una falla estructural en el proceso de capacitar a los reclutadores.








