Una taza de café con un rico pan por las mañanas, que compramos a la persona que trae su triciclo o en una cafetería de marca, puede representar un gasto importante si hacemos cuentas.
“Pues yo compro un café diario y pan, y digamos que del café son como 70 pesos y con el pan son como 400 a la semana más o menos lo que me gasto; unos 70 pesos al día aproximadamente; yo gasto alrededor de unos 100 pesos entre café y pan diario; a la semana varía puede ser de 120 ó 160, porque a veces es una vez y a veces son dos veces por semana; me gasto a la semana 500 pesos en café aproximadamente y aproximadamente 100 pesos diarios en pan”.
De acuerdo con el “Sondeo sobre hábitos de compra y de consumo de café preparado fuera de casa”, de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el 27.9% de los encuestados sí compra café preparado fuera de casa, mientras que el 72.1% contestó que no. En cuanto a la frecuencia con que lo hace, el 26.4% respondió que semanalmente; 16.5% de dos a tres veces por semana; 16.5% cada tercer día y 15.7% diario.
Respecto al precio que pagan las personas entrevistadas por un vaso de café preparado fuera de casa, el 43% destina de 12 a 30 pesos por vaso; 21.5% gasta 31 a 51 pesos; 15.7% paga de 52 a 72 pesos; 9.9% gasta de 73 a 93 pesos, y el 7.4% paga de 94 a 114 pesos.
Explicó que si se suman los dos conceptos el gasto puede ir desde los 22 pesos como mínimo y 186 pesos como máximo.
Sin embargo hay personas que el gasto en la compra de café y un pan fuera de casa puede ser mayor.
“La mayoría de las veces que tomo café, diario, lo tomo fuera de casa, realmente no me gusta prepararlo en mi domicilio, terminó gastando solo en café alrededor de 2000 pesos y otra veces lo acompaño con un pan, pues tengo varias cafeterías así que juntando todo, me ando gastando unos 3500 aproximadamente en café al mes; y casi todos los días me compró o sea al mes me gasto como 200 pesos”.
Al respecto la Condusef y expertos en finanzas personales nos han explicado que los gastos hormiga son aquellas compras pequeñas, como cafés, antojos, refrescos, propinas, que parecen inofensivas pero se acumulan y pueden representar desde un 10 hasta un 12% o más de nuestros ingresos, es decir, fugas dinero que merman nuestra capacidad de ahorro.
El “Sondeo sobre hábitos de compra y de consumo de café preparado fuera de casa” de la Profeco, nos dice que a la población también se le preguntó: Si no gastara en café preparado fuera de casa ni en alimentos para acompañarlo, ¿a qué destinaría esa cantidad? Las principales respuestas fueron: 65.3% a alimentos; 24% a pago de servicios, como luz y agua; 16% al ahorro y 16% a transporte.
Por último la Condusef recomendó para cuidar nuestros ingresos de estos gastos hormiga, crear un presupuesto, llevar alimentos preparados y reducir consumos impulsivos para controlarlos y mejorar nuestra salud financiera.



