El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), informó que durante julio de este año, una persona requería mil 856.91 pesos para adquirir la canasta alimentaria en el ámbito rural y 2 mil 453.34 pesos en el urbano.
Lo anterior representa un incremento de 2.9 por ciento para la zona rural y 4.3% en el ámbito urbano.
Lo anterior al dar a conocer la actualización de las Líneas de Pobreza (LP) que son un referente monetario para determinar si los ingresos de la población son suficientes para adquirir los productos de las canastas alimentarias y no alimentarias.
Es importante precisar que tan sólo en la recta final del año pasado, el valor de la canasta alimentaria rural era de mil 791.69 pesos, mientras que la urbana 2 mil 349.71 pesos.
Lo que significa un incremento en el precio de la canasta alimentaria urbana de 103.63 pesos y de 65. Pesos en la rural, de diciembre del 2024 a julio de este 2025.
De acuerdo con el organismo los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, así como el de bistec de res, fueron los que más contribuyeron al aumento anual de la canasta alimentaria, tanto para ámbito rural como urbano, con un cambio porcentual anual en el precio de 7.8 y 18, respectivamente.
La carne molida de res fue el tercer rubro que más contribuyó al aumento de la canasta alimentaria en el ámbito rural (16.6 por ciento). En el urbano, fue la leche pasteurizada de vaca (8.3 por ciento).
En lo que toca a la canasta no alimentaria, destacaron los rubros de cuidados personales y de educación, cultura y recreación por ser los de mayor incidencia en el ámbito rural. En el urbano, por su parte, destacaron los de educación, cultura y recreación, así como los de vivienda y servicios de conservación.
Con ello la canasta alimentaria y no alimentaria en julio para la zona rural fue de 3 mil 396.71 pesos y de 4 mil 718. 55 pesos para la urbana.








