La experta Ariana Bucio pide estrategia y supervisión humana
El 88% de las organizaciones utiliza inteligencia artificial, pero sólo 39% reporta un impacto en sus resultados económicos, de acuerdo con cifras de McKinsey presentadas por la especialista en transformación digital y gobernanza de IA, Ariana Bucio, durante el Segundo Congreso Interdisciplinario 2026 de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
En la conferencia Estrategia primero y tecnología después, Bucio advirtió que comprar licencias, incorporar plataformas o automatizar tareas no garantiza beneficios económicos. Antes de invertir, las empresas deben definir qué problema quieren resolver, establecer objetivos medibles y evaluar si la tecnología realmente mejora sus resultados. “Automatizar un mal proceso solo nos hace que falle más rápido”, señaló.
Como ejemplo de los riesgos de una implementación sin una estrategia integral, expuso los casos de Zillow, McDonald’s y Air Canada. Las experiencias muestran distintos problemas relacionados con el uso de algoritmos y sistemas automatizados, desde dificultades para responder a las condiciones del mercado hasta fallas en la atención a clientes.
La especialista también destacó que las organizaciones necesitan reglas claras para el uso de inteligencia artificial, evaluación de riesgos y responsables que supervisen sus sistemas. Mencionó la norma internacional ISO/IEC 42001, que establece requisitos para los sistemas de gestión de IA, así como la posibilidad de incorporar responsables de cumplimiento en esta materia.
Bucio subrayó que la adopción de estas herramientas no debe recaer únicamente en los departamentos tecnológicos: administración, mercadotecnia, recursos humanos, ventas y áreas legales también deben participar. La decisión central, concluyó, no consiste en elegir qué inteligencia artificial comprar, sino en determinar para qué utilizarla, quién responderá por su funcionamiento y cómo se comprobará su impacto.








