El Zócalo se pintó de rosa

Foto: René Ponce/Grupo ACIR

Eran poco después de las 7:30 de la mañana, la plancha del Zócalo amaneció dividida por vallas metálica, poco más de la mitad se cedió a las decenas de maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación que permanecen en Plantón permanente, el resto se destinó a la mega concentración de la llamada Marea Rosa.

Una hora después, en medio de gritos de ¡México, México! Y cantando el himno nacional, unas 300 personas entre simpatizantes de la Marea Rosa y seguidores del PAN, PRI y PRD, celebraban que soldados del Ejército Mexicano izaban la Bandera Monumental; sin embargo, esta tarea no fue sencilla. Los militares debieron desamarrar lonas y mover una carpa que la CNTE mantenía junto a la base de la asta.

Este hecho causó molestia entre la disidencia magisterial que a empujones y entonando consignas de su movimiento, exigían a los soldados que se fueran de su espacio, algo que  ocurrió hasta que la bandera llegó a los más alto de la asta. A paso veloz los soldados retornaron a Palacio Nacional, mientras los maestros los perseguían y les dedicaban una que otra mentada de madre.

Poco antes de las 09:00 comenzó la lucha por el espacio en la Plaza la Constitución. Simpatizantes de la Marea Rosa exigían que se quitaran las vallas y los maestros defendían nuevamente “su espacio”. Superados en número, los maestros tuvieron que replegarse y arrinconarse en la esquina de Pino Suárez y Venustiano Carranza, por lo que luego de tener más de la mitad del Zócalo quedaron con apenas un 15%.

Era tanta la gente que quería participar en el mitin que la disputa por el espacio se trasladó a 20 de Noviembre, donde uniformados de la Secretaría de Seguridad Ciudadana impedían en un inicio el paso, al final esta calle también se pintó de rosa por varias cuadras; al igual que Pino Suárez y Madero.  

Con una temperatura de 30 grados centígrados, el encuentro inició 20 minutos antes de las 11:00 horas. Guadalupe Acosta Naranjo, vocero del Frente Cívico Nacional, organizador del evento, advirtió que los simpatizantes de la Marea Rosa “no pueden ser neutrales” ante la corrupción en el gobierno federal, la indiferencia que se muestra a las madres buscadoras y los abrazos a la delincuencia organizada, por lo que respaldarán las candidaturas de Xóchitl Gálvez, a la Presidencia, y de Santiago Taboada al Gobierno capitalino.

“Cuentan con todo nuestro respaldo, con toda nuestra solidaridad, con todos nuestros votos”.

A continuación, tomó el micrófono, Ana Lucía Medina, de Sociedad Civil México, y pidió a Santiago Taboada y Xóchitl Gálvez firmar el “Manifiesto Ciudadano para una Nueva República”, que promueve un México con democracia, justicia, libertad, respeto, igualdad, solidaridad, unidad y paz.

“¿Prometen luchar por la República? -Sí, prometemos”

En su oportunidad, Santiago Taboada, se comprometió con la agenda de la sociedad civil…

“Asumo el compromiso de esta agenda de la sociedad civil, para que juntos logremos hacer de la Ciudad de México, el mejor lugar para vivir”.

La última oradora fue Xóchitl Gálvez, quien afirmó que antes que el partido está la patria, la República, la Democracia y México.

“Vamos a ganar para dar, no para recibir; para compartir, no para arrebatar; para servir, no para servirnos; vamos a ganar para escuchar, no para insultar”.

Finalmente, destacó que los mexicanos del futuro recordarán que con su triunfo se derrotó al autoritarismo.

“Vamos por la victoria, vamos por la vida, vamos por la verdad, vamos por la libertad.  Viva la democracia, viva la República, viva México, Viva México, Viva México”.

Treinta minutos antes del mediodía concluyó el evento, con Xóchitl Gálvez ondeando la bandera de México y con la entonación del Himno Nacional.