La fase de grupos de la Copa Mundial Femenina tuvo un cierre de fotografía. Todo podía pasar en el Grupo H, Colombia era la única con su boleto prácticamente asegurado -aunque una estrepitosa goleada y una combinación de resultados podían dejarla fuera-, Marruecos, Alemania o Corea del Sur podían quedarse con el único boleto disponible.
Marruecos y Alemania se encontraban igualada en puntos, pero las teutonas tenían mejor posición en la tabla, por diferencia de goles. Si Marruecos empataba, el empate le bastaba a Alemania, mientras que si ganaba -como fue el caso-, requerían de una victoria, sin importar el marcador.
La situación de Corea del Sur era más complicada, pues requerían de una goleada a Alemania y la victoria de Colombia.
Pese al difícil panorama, Corea del Sur salió con todo a buscar el partido. Alemania parecía no haberse enterado del inicio del encuentro.
Apenas dos minutos habían transcurrido cuando las “tigresas de Asia” tuvieron la primera. A pesar de encontrarse replegadas en la defensa, tres atacantes surcoreanas bastaron para generar peligro. Ji So-yun recibió un balón en el borde del área que filtró por un mínimo espacio a Casey Phair, quien se adentró en el área y a escasos metros de la línea de meta, remató. Una excelente salida y atajada de Merle Frohms evitó el gol tempranero.
Poco le duró el gusto a Alemania de haberse salvado apenas por centímetros, porque las germanas permanecieron fuera del encuentro, y lo pagaron caro. Desde la mitad de la cancha rival, Lee Young-ju metió un soberbio pase raso que burló a cinco jugadoras alemanas, Cho So-hyun, quien se encontraba totalmente desmarcada, dejó correr el balón hasta el área, donde encaró a Frohms, aguantó hasta el final y con un toquecito la puso a un costado de la guardameta y al fondo de la portería.
Una vergonzosa actuación defensiva de Alemania abría el marcador en el encuentro. Tan solo seis minutos le bastaron al conjunto coreano para adelantarse, pero el equipo no pudo aprovechar el momento que vivía y extender su ventaja. El golpe de realidad en el partido, le dio un poco de reacción a las alemanas, quienes comenzaron a jugar mejor.
Al minuto 42, la cuatro veces mundialista, Alexandra Popp, se suspendió en el aire dentro del área surcoreana para rematar un gran centro de Svenja Huth. El balón cruzó el campo hasta adentrarse en el corazón del área, donde Kim Hye-ri lo esperaba pacientemente, pero Popp tomó vuelo desde el borde del área para entonces despegar y sorprender a la defensa surcoreana.
La primera mitad terminó en igualdad, pero Alemania se fue con un mayor momento al descanso.
Alemania no quiso perder tiempo y arrancó el segundo tiempo a máximas revoluciones. Las teutonas vieron de cerca la clasificación a octavos de final, con lo que hubiera sido el gol de la ventaja, pero el travesaño les ahogó el grito de gol. Al minuto 60, una vez más apareció Alexandra Popp para cabecear un centro, esta vez lo hizo con más colocación que potencia y dejó el balón inalcanzable para la arquera surcoreana, que no pudo hacer más que agradecer a su arco el haber evitado la anotación.
Siendo ahora quienes dominaban el partido, Alemania aprovechó el juego desconcertado de Corea del Sur y no se cansó de atacar. La más destacada de las germanas fue Popp, quien era la referencia en ataque.
El desempate pudo llegar al minuto 74, cuando Sydney Lohmann cruzó un balón con una parábola perfecta que llegó Popp a rematar de cabeza en el área. El disparo fue muy potente, pero completamente de frente y a la posición de la guardameta. La delantera no escondió su frustración y soltó un grito de coraje.
Alemania fue a buscar la anotación hasta el último minuto, pero no tuvo suerte en sus intentos y el resto de tiros que realizó terminaron siendo muy desviados, a raíz de la desesperación de las jugadoras.
El encuentro se extendió hasta el minuto 90+17. El tiempo complementario únicamente aumentó el suspenso, pues Marruecos ya había definido su victoria sobre Colombia y tan solo esperaba el resultado entre Alemania y Corea del Sur para conocer su futuro.
Cuando la árbitra pitó el final, la fiesta se desató en Perth, donde Marruecos estalló en euforia al enterarse del empate entre Alemania y Corea del Sur, resultado con el que avanzó a octavos de final. Por su parte, Brisbane parecía un velorio, tan solo murmullos se escuchaban. Un empate, con tonos de una derrota histórica para Alemania, que fue eliminada en fase de grupos.
Por Jaime Gómez Torres e imagen de ArturVerkhovetskiy/Depositphotos.com








