La titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Mariana Boy, señaló este viernes que aún no se conoce la causa de muerte de “Kenzo”, el tigre de bengala que se escapó de un centro de conservación en el municipio mexiquense Tepetlaoxtoc.
Si bien la Profepa informó que durante el operativo de captura el felino puso en riesgo la vida de los médicos veterinarios, por lo que elementos de seguridad tuvieron que utilizar sus armas de fuego, dijo que esperarán a la necropsia que realice patólogos de la UNAM para confirmar si fueron las heridas de bala o una sobredosis del sedante:
“Todo el trayecto el tigre venía vivo, venía sedado, pero cuando llega la brigada a Reino Animal el tigre ya había perdido los signos vitalesAquí lo más importante es que podamos esperar los resultados de la necropsia y podamos informar con mucha precisión cuántos impactos de bala, qué calibre, las dosis que tenían los dardos sedantes”, dijo a través de un video que compartió en sus redes.
Detalló que el cadáver se mantiene en refrigeración en las instalaciones de Fundación Invictus, en Hidalgo, donde se realizará el estudio.
Boy Tamborrell afirmó que los veterinarios que participaron en el operativo de rescate son profesionales de toda su confianza y que el objetivo no fue matarlo.
Cabe mencionar que colaboraron personal de Seguridad Pública y Protección Civil del Estado de México, así como integrantes del Ayuntamiento del municipio.








