El consumo de tabaco durante la gestación
aumenta 2.5 veces el riego de aborto espontáneo o embarazo fuera de la matriz;
duplica el riesgo de restricción del crecimiento intrauterino; aumenta 1.5 veces la posibilidad de parto prematuro o de ruptura prematura de membranas, e incrementa tres veces las complicaciones placentarias.
Especialistas del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias INER, advirtieron que al momento de nacer, los bebés son más irritables debido a que sufren el síndrome
de abstinencia a la nicotina








