La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) trasladó a dos tigres de Bengala y dos leones africanos, un macho y una hembra de cada especie, que se encontraban en un domicilio particular en Pachuca, Hidalgo, tras una denuncia por presunto maltrato animal.
El pasado 25 de septiembre, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) solicitó el apoyo de Profepa para atender la denuncia. Al llegar al lugar, personal especializado encontró a los cuatro felinos en condiciones regulares de salud y con buen peso. Sin embargo, se detectó que el alimento proporcionado estaba en mal estado, con olores fétidos y signos de descomposición, lo que incumple la Ley General de Vida Silvestre en cuanto al trato digno y respetuoso hacia los animales.
Asimismo, se identificaron fallas en la seguridad de los encierros, representando un riesgo tanto para los felinos como para las personas encargadas de su cuidado.
Con el apoyo de médicos veterinarios se logró trasladar a los felinos al Zoológico Nicolás Bravo de Tulancingo.
La Profepa espera que la PGJEH turne la carpeta de investigación para iniciar las indagatorias pertinentes.








