Como resultado de las investigaciones por el tiradero clandestino de medicamentos caducos y residuos quirúrgicos en el Ejido El Tunal, en la capital de Durango, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso una clausura temporal parcial a la Cruz Roja Mexicana local.
Este viernes se informó que, durante una visita de inspección en el hospital, personal de la Profepa detectó almacenamiento inadecuado de residuos peligrosos, con coincidencias entre los materiales del tiradero, por lo que se colocaron sellos de clausura en áreas específicas.
También se vinculó al establecimiento “Pie Sano y/o Fabiola Gámez Saavedra”, pero fue encontrado abandonado, por lo que se levantó un acta para continuar la investigación.
Estos hechos podrían constituir delitos ambientales según el Código Penal Federal y violaciones a leyes ecológicas. La Profepa seguirá las indagatorias para deslindar responsabilidades y prevenir impactos negativos.








