Especialistas han encontrado que empezar con obesidad aumenta en un 55 por ciento el riesgo de desarrollar depresión, mientras que comenzar con depresión incrementa en un 45 por ciento la probabilidad de padecer obesidad, aseguró a 88.9 noticias, el jefe del Departamento de Educación Continua en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, Héctor Esquivias.
“Cerca de un 35 por ciento de estos pacientes que viven con obesidad, presentan síntomas depresivos, síntomas ansiosos, hambre emocional”.
Para el especialista es necesario hablar de la obesidad y de la salud mental libre de estigmas y buscar tratamientos adecuados para estas enfermedades al mismo tiempo.
La sociedad entre depresión y obesidad, lleva al paciente a comer de manera compulsiva, aunque ya esté satisfecho, bajo el pretexto de está muy rico, sigue comiendo, pero en realidad está tratando de combatir su depresión, escuchemos de nuevo al doctor.
“Un nuevo tratamiento en México de naltrexona con bupropion, que justamente es medular para este xenotipo de paciente, porque las áreas donde se involucra el mecanismo de acción, tiene que ver con el mecanismo que subyace las adicciones a la compulsión”.
El especialista considera que se debe recurrir al médico, ya que cada quien llega a la obesidad por diferentes caminos, por lo que es importante que se conozcan las historias de vida para darles el mejor tratamiento, de acuerdo a sus antecedentes.








