El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, anunció una revisión exhaustiva de todas las residencias permanentes, conocidas como green cards, otorgadas a ciudadanos de más de una docena de países, tras el ataque armado contra dos miembros de la Guardia Nacional ocurrido el 26 de noviembre en Washington.
La orden fue confirmada por el director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), Joseph Edlow, quien señaló que la instrucción presidencial contempla una “revisión completa y rigurosa” de cada permiso de residencia otorgado a ciudadanos de países considerados de “preocupación”.
La lista incluye a Venezuela, Cuba y Haití en América Latina y el Caribe; Afganistán, Irán, Yemen, Birmania (Myanmar), Laos y Turkmenistán en Medio Oriente y Asia; y a Somalia, Sudán, Libia, Eritrea, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Burundi, Sierra Leona y Togo en África.
Además de esta inspección masiva, el Gobierno ordenó la suspensión indefinida de todas las solicitudes de inmigración de ciudadanos afganos, y la revisión de los casos de asilo y refugio aprobados entre enero de 2021 y febrero de 2025 para detectar posibles fraudes o errores en el proceso de admisión.
La Casa Blanca sostuvo que estas medidas responden a criterios de seguridad nacional y a la necesidad de reforzar los controles migratorios.


