El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció nuevas condiciones para disminuir los aranceles al acero y aluminio provenientes de México y Canadá, con un tope máximo del 25 por ciento.
La medida se da tras el aumento de gravámenes hasta el 50 por ciento aplicado en 2025 durante la política arancelaria impulsada por Donald Trump, que impactó el comercio internacional.
Según el documento oficial, la reducción beneficiará principalmente a productos destinados al sector automotriz en Estados Unidos, siempre que cumplan con reglas específicas del T-MEC.
Entre los requisitos destacan que los materiales sean procesados en la región, que las empresas participen en la cadena automotriz estadounidense y que presenten planes de inversión y producción en ese país.
El gobierno estadounidense aclaró que el beneficio será temporal y estará condicionado a que los proyectos contribuyan a la seguridad nacional y al desarrollo industrial dentro de su territorio.








