Una manifestación de dolor persistente requiere atención médica y romper con la costumbre cultural de que aguantarse implica fuerza o resistencia, así lo aseguró en entrevista con 88.9 Noticias la Dra. Rocío Torres Mendez, Anestesióloga y Jefa de la Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos en el Hospital Ángeles.
En el marco del Día Mundial contra el Dolor, añadió que el dolor ocurre en los tejidos del organismo ante una lesión, lo que funciona como un mecanismo de defensa para la recuperación. Si se trata de dolor crónico, se cataloga como una condición nueva o una secuela de una enfermedad que hay que tratar
De cualquier forma, la especialista indicó que una evaluación oportuna permite un diagnóstico y tratamiento adecuado para la recuperación, evitar que se vuelva crónico y llevar una mejor calidad de vida.
“Estamos acostumbrados a tolerar el dolor porque pensamos que esto es tener fortaleza. Sin embargo, muchas personas que consideran buscar ayuda se les toma como personas exageradas o que tienen un bajo umbral al dolor. Sin embargo, debemos cambiar esta percepción. El dolor es una señal y merece atención”.
Añadió que no se debe normalizar una vida con dolor, ni afrontarlo en silencio, aunque hay una distinción entre dolores y tratamientos diferenciados para atender cada uno de ellos.
“Vivir con dolor no debe considerarse normal y nadie debería sentirse obligado a soportarlo en silencio. Claro. No todos los dolores son iguales. Esto debe de quedar bien claro porque no hay pastilla mágica ni inyección mágica para esto”.
Algunos tipos de dolor son los siguientes: nociceptico, una inflamación provocada por una lesión; neuropático, originado por una lesión o enfermedad en el sistema nervioso; nociplástico, con una alteración de cómo se procesa el dolor.
La especialista exhortó a las personas a evitar automedicarse, sobre todo con analgésicos o antiinflamatorios, pues se puede alterar el diagnóstico y tener un impacto mayor en la salud.
“La gente que solamente toma medicamentos para disminuir el dolor, puede retrasar identificar la causa. Eso le llamamos nosotros que enmascara un diagnóstico. Cuando el dolor es intenso, persistente, empeora o limita las actividades, debemos de buscar atención médica”.








