La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas hizo un llamado a los integrantes de la cadena de valor de la carne de bovino para actuar con unidad, corresponsabilidad y visión de largo plazo ante la situación extraordinaria que enfrenta la ganadería nacional.
Las restricciones a la exportación de ganado bovino en pie hacia Estados Unidos han provocado una elevada acumulación de oferta en el mercado nacional. Desde el cierre de 2025, alrededor de 1.7 millones de cabezas han permanecido en México, presionando los precios que recibe el productor.
A esta situación se suman el incremento de las importaciones de ganado y carne, así como los mayores costos de las medidas sanitarias para contener el gusano barrenador, factores que han reducido significativamente la rentabilidad de miles de unidades de producción.
La ganadería mexicana sustenta a más de 700 mil productores, base de la cadena al proveer los becerros que posteriormente son engordados, procesados y comercializados. Preservar su viabilidad económica es proteger el futuro de la producción nacional de carne de bovino.
Por ello, la CNOG hace un llamado a la solidaridad y corresponsabilidad, exhortando: A las empresas engordadoras de ganado, a privilegiar la adquisición de ganado mexicano durante esta contingencia, reducir en la medida de lo posible las importaciones de ganado para engorda y abstenerse de adquirir animales cuya introducción al país presente indicios de irregularidad.
A la industria procesadora, cadenas comerciales, tiendas de autoservicio, carnicerías y demás detallistas, a realizar un esfuerzo comercial extraordinario que permita fortalecer el consumo de carne proveniente de ganado mexicano y trasladar a los consumidores las condiciones favorables que hoy presenta el mercado nacional, en un acto de solidaridad tanto con los productores como con las familias mexicanas. • A las autoridades aduaneras, a fortalecer la vigilancia de las importaciones de ganado y carne para garantizar el estricto cumplimiento de la legislación aplicable y de los cupos autorizados.
A la Secretaría de Economía, a implementar temporalmente medidas de política comercial que protejan a la producción nacional frente a importaciones provenientes de países con los que México no mantiene acuerdos comerciales y a no ampliar los cupos establecidos para 2026 mientras persista esta contingencia.
A la COFEPRIS, a reforzar la inspección sanitaria de los productos cárnicos importados, considerando las medidas adoptadas por diversos mercados internacionales respecto de algunas plantas exportadoras, con el propósito de salvaguardar la salud de los consumidores mexicanos.
Al SENASICA, a adecuar los procedimientos de movilización del ganado para reducir costos innecesarios al pequeño y mediano productor, manteniendo plenamente los objetivos de protección sanitaria del país.
A la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a convocar a la brevedad mesas de trabajo y concertación con todos los integrantes de la cadena de valor de la carne de bovino y las autoridades competentes, con el propósito de construir acuerdos que permitan enfrentar esta coyuntura extraordinaria y recuperar la estabilidad del mercado. La ganadería mexicana ha demostrado históricamente su capacidad para superar los desafíos cuando existe coordinación entre productores, industria, comercio y gobierno.








