La Copa del Mundo 2026 no cumplió lo presupuestado por la industria hotelera en México. Y es que se esperaba una ocupación de cuartos superior al 80% en cada una de las sedes, pero durante los días de partido en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey apenas se alcanzó el 67, 77 y 72%, respectivamente.
Jorge Paoli Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH), reconoció este jueves que son niveles similares a los de julio del año pasado; sin embargo, lo que permitió sostener los ingresos del sector fue el incremento de tarifa.
“Y en donde hubo un beneficio bastante más claro es que calculamos alrededor del 43% de la tarifa; entonces, sí hubo un beneficio económico, pero fue para la industria hotelera bastante inferior del que se esperaba. El balance fue que no llegamos a los números esperados”, declaró.
El empresario explicó que entre las causas están:
- La ausencia de aficiones de alto arrastre en fase de grupos, como Brasil, Argentina, Francia e Inglaterra.
- El encarecimiento desmedido del boletaje, que dejó a aficionados tradicionales sin el deseo de viajar.
- El bloqueo masivo de habitaciones por parte de FIFA, que cancelaron tras el sorteo y dejaron a los hoteles sin margen de tiempo para recolocar, lo que generó una falsa expectativa de demanda.
- La competencia desleal de las plataformas de alojamiento de corta estancia y sin regulación, que generan una cifra negra.
Al cuestionarlo sobre las cifras que dio recientemente la Secretaría de Turismo, en las que se aseguró que la ocupación hotelera tuvo un crecimiento de 13% en ocupación hotelera y que los días de partido esta alcanzó entre el 85 y 90 por ciento, señaló que no “ven de dónde salieron esas cifras”.
Resultados positivos a largo plazo
Pese a ello, los representantes del sector coincidieron que el éxito de albergar parte del torneo radica en la percepción que dejó el país al mundo, con millones de fanáticos en la calle, los estadios llenos y el gran ambiente que vivieron los extranjeros.
“Sí se generó un activo que para el país en el largo plazo es muy relevante. La imagen que se logró de que somos un país hospitalario, seguro, en donde hay muchas cosas que ofrecer, quedó muy positivamente y esa imagen es una que podemos capitalizar”, agregó.
Por su parte, Miguel Ángel Fong, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, enfatizó que, ahora, lo importante no es buscar un mayor número de visitantes, sino invertir más recursos para promover a México en mercados con mayor poder adquisitivo, como el caso de Corea del Sur, Japón, Suecia, Países Bajos e Inglaterra.
“Tuvimos un perfil de visitante muy diferente al que tuvimos en 2025 que genera una mayor derrama económica en la ciudad, que estoy seguro van hablar bien de nosotros, nos van a recomendar, nos van a invitar a que vengan sus gentes cercanas y lo va invitar a repetir la visita también”, apuntó.
Según un estudio reciente de la consultora Deloitte, cerca de 500 mil visitantes llegaron a CDMX, Guadalajara y Monterrey durante todo el torneo, una cifra muy por debajo de los 5.5 millones prometidos por FIFA y que compró el gobierno mexicano.








