Piden uso ético y acceso ciudadano en la Corte
La inteligencia artificial debe utilizarse para acercar a las personas justiciables a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y poner a su alcance información institucional confiable, señaló Gustavo Miguel Meixueiro Nájera durante la presentación del libro Inteligencia Artificial, Fundamentos para Abogados y Estudiantes de Derecho.
El director general del Centro de Documentación y Análisis, Archivos y Compilación de Leyes del máximo tribunal participó en el acto realizado en la Biblioteca Central Silvestre Moreno Cora de la SCJN, donde se abordó el impacto de estas tecnologías en el ejercicio jurídico contemporáneo.
La obra, escrita por Daniel Trejo Medina, revisa conceptos como algoritmos, redes neuronales, procesamiento de lenguaje natural y aprendizaje automático, así como su aplicación en tribunales, fiscalías, despachos jurídicos y administración pública. También plantea retos éticos, normativos y operativos en la toma de decisiones legales.
Trejo Medina afirmó que la inteligencia artificial ya es utilizada por abogados y juzgadores. “De hecho en el Segundo Circuito del Estado de México ya tuvieron a bien hablar de inteligencia artificial, se aventuraron, eso hay que aplaudirlo. Ya se está haciendo jurisprudencia que, si bien no es obligatoria, sí es orientadora. Al menos se empieza a hablar de inteligencia artificial desde la perspectiva de abogados”.
Por su parte, Abraham Montes Magaña, titular de la Unidad de Transparencia de la SCJN, consideró necesario analizar su impacto cotidiano y su relación con el derecho. “Hay que hacer énfasis en que la inteligencia artificial requiere un vínculo ético, jurídico, pero sobre todo íntegro”, expresó.
Añadió que en el ámbito jurídico deben existir medidas preventivas y de protección digital para evitar un uso indebido de la información que afecte a las partes involucradas, a la sociedad o incluso a la seguridad nacional.
Laura Coronado Contreras, académica de la Escuela Libre de Derecho, señaló que el debate también debe incluir la regulación futura y la construcción de algoritmos éticos, así como riesgos relacionados con salud mental, discursos de odio, sesgos en selección de personal y violencia digital. Subrayó que la inteligencia artificial no sólo debe analizarse como objeto de estudio, sino también como herramienta para la enseñanza del derecho.








