Especialistas advierten que 87 por ciento de las organizaciones ya sufrió ataques vinculados con Inteligencia Artificial
La Inteligencia Artificial está transformando la velocidad y sofisticación de los ataques cibernéticos, al grado de que actualmente el 87 por ciento de las organizaciones ya ha sufrido incidentes relacionados con esta tecnología, advirtieron especialistas durante un conversatorio realizado en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México en el marco del Día de las Ingenierías.
La Maestra María del Carmen García García, líder de la Olimpiada Mexicana de Ciberseguridad y colíder de Womcy Geek Girls, aseguró que el mundo ya vive una “carrera armamentista digital”, impulsada por la IA y la computación avanzada. “Estamos en una carrera armamentista donde la IA es el motor, pero la ciberseguridad es el freno de emergencia”, afirmó.
La especialista explicó que las herramientas de Inteligencia Artificial ya son utilizadas para automatizar ataques, vulnerar sistemas y desarrollar operaciones de ingeniería social cada vez más sofisticadas. También alertó sobre plataformas como “Mythos”, diseñadas para fortalecer procesos de seguridad, pero que podrían facilitar ataques si son utilizadas de forma indebida.
“Los ataques hoy son más rápidos, más sofisticados y mucho más difíciles de detectar”, sostuvo García García, al recordar una competencia organizada por la Organización de Estados Americanos donde equipos especializados resolvieron ejercicios de hackeo en apenas 30 minutos utilizando IA, cuando la prueba estaba diseñada para durar ocho horas.
Por su parte, el Ing. Rafael Fernández Corro, presidente de la Academia Mexicana de Informática A.C., señaló que el crecimiento de la IA ha sido posible gracias al desarrollo de procesadores especializados, redes neuronales y sistemas de procesamiento paralelo. Además, destacó que las grandes empresas tecnológicas invierten cantidades “astronómicas” en infraestructura y centros de datos para competir por el liderazgo en Inteligencia Artificial.
Fernández Corro advirtió que el principal reto ya no es únicamente tecnológico, sino ético. “La pregunta más importante ya no es qué puede hacer la IA, sino para qué la vamos a usar”, reflexionó.
Durante el encuentro, los especialistas coincidieron en la necesidad de fortalecer estándares internacionales de protección y gobernanza tecnológica ante el crecimiento de la computación cuántica y el riesgo de vulnerar sistemas actualmente considerados seguros. También llamaron a formar profesionales capaces de desarrollar tecnología con responsabilidad social y pensamiento crítico.



