Mantener precio tiene costo
Mantener el precio de la gasolina Magna por debajo de 24 pesos por litro podría ayudar a contener la inflación en el corto plazo, pero implica un costo fiscal para el Estado, advirtió el doctor Pablo Cotler, académico del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana.
El especialista explicó que el mecanismo más probable para sostener el precio es reducir o eliminar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios aplicado a los combustibles. “Lo que está haciendo el gobierno es sacrificar recaudación. Está cobrando menos impuestos para que los consumidores puedan seguir pagando prácticamente el mismo precio”, señaló.
Cotler indicó que el gobierno enfrenta una disyuntiva entre evitar que aumente el precio de la gasolina o impedir un mayor deterioro de las finanzas públicas. En caso de que el precio internacional suba y se mantenga un tope al consumidor, el costo lo termina absorbiendo el gobierno federal.
Recordó que una medida similar se aplicó en 2022, cuando el precio del petróleo superó los 100 dólares por barril tras la Invasión rusa de Ucrania. En ese momento, al considerar la reducción del IEPS, el mayor costo de importación y los ingresos petroleros, el sector público registró pérdidas superiores a 100 mil millones de pesos.
El académico agregó que México importa gran parte de la gasolina que consume, por lo que el país depende de los precios internacionales. Advirtió que estas medidas pueden contener la inflación en el corto plazo, pero si el aumento del petróleo se prolonga, el gobierno podría verse obligado a liberar gradualmente los precios o permitir incrementos más fuertes en el futuro.








