Ana Karen Salazar, es una de las 13 jóvenes que recibieron el Premio de la Juventud de la Ciudad de México 2025, en la categoría de Actividades académicas, profesionales, tecnológicas y de innovación. Categoría B, en el Congreso capitalino, quien desde tribuna regaño a los diputados locales por no poner atención y escuchar sus demandas
“Es importante que nos escuchen, ya que como juventud nos esforzamos en llegar hasta acá y me parece una falta de respeto estando aquí, incluso recibiendo el premio no nos hagan caso, que estén en sus propias conversaciones, que clase de actitud es así, es injusto, es una burla, porque ahí nos demuestran el interés que tienen hacia nosotras”, dijo exaltada la joven.
En su discurso, también les exigió a los diputados que se pongan las pilas para combatir la desigualdad y el crimen el organizado que copta a los jóvenes,
“Que se pongan las pilas y trabajen en pro de la juventud y que también vean las adversidades que estamos viviendo”. Y no todo se quede en un premio de un día: “Hoy estamos ganando un premio pero no tenemos seguridad laboral, no tenemos sistemas de salud que sean accesibles, tampoco tenemos suficiente acceso a la educación para que más personas destaquen, somos el futuro pero que pasa con el presente”.
Asimismo, se refirió a como el crimen organizado, dijo está oprimiendo a México, y el gobierno no ha tomado medidas drásticas para evitar que los jóvenes sean coptados por el narcotráfico:
“Quiero denunciar algo importante y que a mi me ha afectado directamente y es como a aumentado el crimen organizado y como se están llevando a la juventud al narcotráfico, me parece que es indiscutible que no se están toamndo medidas drásticas, el crimen organizado esta arrasando, México también esta siendo oprimido”, destacó.
Además de que “no se esta reconociendo a las víctimas del crimen organizado, a las víctimas del desplazamiento forzado, yo si bien resido en la Ciudad de México soy parte de una comunidad que el crimen organizado desapareció y que es el barrio del Cobradero, y que nunca nadie nos puso atención”.
Finalmente, Ana Karen les pidió que “pongan de su parte para ponernos atención, para guardar silencio y permitir que nuestras voces se escuchen, acaso no es eso lo que quieren enseñar, porque no pareciera que es eso”.








