Cambiar temas culturales y creencias y familiares, como guardar dinero bajo el colchón y pensar que el crédito es gratis, son temas pendientes en materia de educación financiera, coincidieron autoridades en este sector.
En su momento Guillermo Zamarripa presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (AMAFORE) explicó que existen dos grandes villanos de la Educación Financiera y que impide la inclusión de más personas.
“Hablar de los villanos de la educación financiera, el primero es el sistema educativo de México, creo que durante dos décadas se ha hablado mucho de incorporar el tema de educación financiera al currículum en primaria, en educación media, y se habla y se habla, y realmente se ha hecho muy muy muy poco, yo creo que si queremos educar mejor a nuestros jóvenes en materia financiera tiene que ser algo que se vea con mucha normalidad, en las escuelas que sean parte del currículum”.
Mientras que el segundo villano:
“El segundo es una caja de resonancia en la que todos vivimos, y es nuestro ecosistema familiar, creo que el problema es bastante más profundo a lo que se comenta muchas veces de que es un tabú hablar de dinero en la familia, si las y los hijos ven que los papás guardan el dinero debajo del colchón, que van a hacer con mucha probabilidad cuando sean grandes, exactamente lo mismo entonces son conductas adquiridas”.
Lo anterior en la décima novena edición de la Semana Nacional de Educación Financiera 2026 “Qué película financiera te cuentas? en donde Óscar Rosado presidente de la CONDUSEF afirmó:
“Gestionar nuestras emociones y construir hábitos que nos acerquen a nuestros objetivos, qué tendríamos que cambiar en nuestro comportamiento y no solamente en nuestros conocimientos para que nuestra vida financiera comenzará aparecerse a la vida que deseamos, quizás necesiten ahorrar antes de gastar, quizás deben de dejar de compararse con los demás, quizás necesiten pedir ayuda, aprender a decir que no o dejar de posponer una decisión importante; que nuestra película financiera no sea una historia de apariencias sino de propósito”.








