El director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) Odracir Barquera, afirmó que la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas a la semana, debe ser gradual, de acuerdo a las posibilidades de la industria manufacturera y que responda a las diferencias entre sectores industriales, es decir que vaya con la realidad de cada rama productiva.
Pero también debe ponerse en marcha una vez que se haya revisado el acuerdo comercial T-MEC, entre México, Estados Unidos y Canadá.
“Que esta medida se aplique hasta después que se haya revisado ya el T-MEC, porque con la coyuntura que traemos ahorita y sin tener claro cómo va a quedar esa revisión del tratado, que tiene un componente también laboral, pues es difícil para las empresas ir haciendo planeación, implementemos hasta después del T-MEC podemos ir revisando lo de las condiciones en las que se puede hacer la producción pero la implementación tiene que ser hasta que tengamos claro qué pasa con la revisión del T-MEC y veamos si es necesario hacer algunos ajustes”.
Asimismo consideró que es necesario poner atención en las horas extras.
“Un tratamiento diferente en las horas extra, actualmente la ley te da tres horas por día hasta tres días de la semana; planteamos que fuera un número mayor de horas 15 horas por lo menos a la semana, con flexibilidad de uso, no que esté restringidas para que podamos también acompañar la transición y el cambio para poder acomodar bien todas las necesidades de producción que se tiene”.
Odracir Barquera consideró que la reducción de la jornada laboral a 40 horas debe de ir acompañada de otras medidas.
“Que esta medida vaya acompañada también de mayores deducciones de las prestaciones sociales que se pagan a los empleados, para que pueda también amortiguarse el impacto que se tiene”.
Por su parte Julio Galvan gerente de Estudios Económicos de la Industria Nacional de Autopartes, se pronunció que debe haber un periodo de transición de 5 años, esto es hasta el 2030, dependiendo de cada una de las particularidades de las industrias, ya que el sector de autopartes tiene varios procesos de un uso intensivo de mano de obra.








