Ante el reciente anuncio sobre la instauración paulatina de la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la cual exige una reflexión profunda, integral y con visión de país, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), se dijo lista para sumar, con argumentos y propuestas, a un proceso que debe incluir a todas las voces y visibilizar la realidad de los distintos sectores económicos.
En un comunicado, destacó que no es momento de decisiones unilaterales, ni de imposiciones políticas, sino de construir acuerdos que garanticen el equilibrio entre productividad, mejoras en las condiciones laborales y viabilidad empresarial, para impulsar los objetivos y prioridades anunciados por el gobierno y que requiere el país.
En este sentido advirtió que impulsar una reducción de horas laborales sin incentivos a la productividad, podría llevar a un deterioro en el empleo formal, precarización laboral, debilitamiento de sectores clave, cierres de empresas y, como consecuencia, una economía más debilitada incapaz de hacer frente a los desafíos fiscales, de fortalecimiento del mercado interno y del exportador. “Insistimos en que ningún cambio profundo puede llevarse a cabo sin un auténtico diálogo social tripartito”, destacó el organismo patronal.
Señaló que la gradualidad debe contemplar no solo plazos, sino criterios sectoriales y de tamaño de empresa, con especial atención a micro y pequeñas unidades económicas.
Por último insistió en que las decisiones en materia laboral deben surgir del consenso entre trabajadores, empresarios y gobierno. Es indispensable transitar de las declaraciones a las soluciones, poniendo al centro el bienestar de las personas, sin desatender la viabilidad económica ni el crecimiento sostenido.








