La actividad escolar se ha convertido en un motor económico del país y una muestra de esto no sólo es por la derrama económica que deja cada inició escolar sino también por el fin de cursos, afirmó Gerardo López, presidente de CONCOMERCIO y la Empresa Familiar, quien aseguró que las celebraciones representan “un auténtico tanque de oxígeno para millones de negocios pequeños y familiares a lo largo del país”.
Agregó que en las próximas semanas, padres de familia, estudiantes y profesores de los diferentes niveles de educación llevarán a cabo la planeación de las fiestas y ceremonias con motivo del fin de clases, lo cual incluye desde bailables, alimentación, decoración y demás actividades.
“Los festivales y graduaciones logran impactar positivamente en negocios pequeños de giros como son preparación de alimentos, salones de belleza, salones de festividades, barberías, joyería, zapaterías, venta de ropa para celebraciones, decoración abarrotes, entre otros, los cuales llegan a tener aumentos en sus ventas entre el 40 y 60% respecto a una temporada tradicional”.
Explicó que los productos y servicios son adquiridos en canales de distribución cercanos a las instituciones educativas, como las tradicionales “tienditas de la esquina” o abarrotes, así como mercados públicos.
Gerardo López Becerra explicó que el fin de clases tiene un impacto económico diverso, condicionado por el nivel escolar, es decir, en el caso de estudiantes de educación básica (preescolar, primaria y secundaria), se identifica aumento de demanda en artículos como telas para disfraces, artículos decorativos de foamy; juguetes o artículos electrónicos para los egresados así como alimentos preparados y refrescos.
Mientras que en el caso de alumnos de educación media superior y superior, el interés es diferente: Anillos para los egresados, bebidas alcohólicas, renta de toga y birretes, venta de esmoquin y vestidos de noche; renta de salones de fiesta y/o limosina, servicios de fotografía; entre otros.
Por último el dirigente de CONCOMERCIO exhortó a los padres de familia y demás involucrados en las celebraciones a que procuren adquirir sus productos y servicios en establecimientos formales, con el objetivo de obtener garantía y calidad en cada una de sus compras.








