El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) afirmó que termina un sexenio que se caracterizó por muchas decisiones y acciones inconclusas.
Entre los objetivos incumplidos el más relevante por su incidencia en el bienestar de las familias, es la mejora del sector salud, es decir, el compromiso de tener “un sistema de salud semejante al de Dinamarca no se cumplió”.
El organismo que depende del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) destacó que la población no debe seguir enfrentando problemas de acceso a los servicios de salud y la falta de medicamentos y tratamientos para enfermedades graves, ya que la salud es uno de los bienes más valiosos de la sociedad.
Agregó que el desmantelamiento del seguro popular significó que, en 2020 en medio de la crisis por el Covid-19, casi 16 millones de personas perdieran su acceso a servicios de salud, cifra que prácticamente se duplicó para 2022 como resultado de la evidente ineficiencia del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI).Advirtió que a pesar de los esfuerzos que las autoridades aseguran haber hecho para mejorar el sector, aún se aprecian problemas serios en la calidad de la atención y falta de medicamentos.
Por último consideró que el siguiente gobierno deberá hacer muchos más esfuerzos para lograr el fortalecimiento del sector salud y reposicionarlo como uno de los factores fundamentales para mejorar el bienestar de los hogares, incluso para incidir positivamente en los niveles de pobreza.
El uso más eficiente de los recursos públicos destinados a la salud debe ser una prioridad en el presupuesto de egresos del sector público; es un elemento esencial para mejorar el bienestar de los hogares, así como los niveles de productividad y competitividad del país.








