La tasa de inflación general anual que se ubicó en 4.59% durante marzo, encendió las alertas, ya que analistas financieros de Banco BX+ y de grupo Coppel consideraron que la variable podría terminar este año entre 4.1 y 4.3% respectivamente.
Con el reciente aumento de los precios agrícolas, el crecimiento de los precios de la Canasta Básica Profeco repuntó hasta 6.4% anual desde 1.8% en diciembre, superando por primera vez en 9 meses al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) general, de acuerdo con grupo Coppel.
Mientras que BX+ consideró que el panorama inflacionario se ha deteriorado, demandando un entorno de mayor cautela en el manejo de la política monetaria, no obstante, el Banco de México parece mantener un sesgo laxo.
Al respecto Gabriela Siller directora de Análisis Económico en Banco Base, consideró que Banxico debe ser cauteloso.
“Marzo tal como se anticipaba, la inflación en México se aceleró, y vaya que si se aceleró a 4.59%, es más drástico cuando uno ve la inflación mensual 0.86%, por qué implica una inflación anualizada de 10.82%, y ante esto el Banco de México debería mantener sin cambio su tasa de interés, al menos hasta ver cómo van a seguir los precios de frutas y verduras y los energéticos que están presionando a la inflación”.
Los especialistas consideraron que las presiones sobre los precios de energéticos se mantendrán mientras no haya una solución definitiva del conflicto. Incluso, si las hostilidades no se extienden más allá de abril, el impacto sobre los precios de combustibles y sus efectos de segundo orden pueden reflejarse en lo que resta de 2026.



