Debido a que el 2023 fue el año más seco en las últimas ocho décadas y que en los primeros seis meses del 2024 solo ha llovido una quinta parte del promedio histórico, el Sistema hídrico Cutzamala, que abastece al Valle de México, está muy cerca de su punto más crítico.
De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las tres presas que lo conforman: El Bosque, Villa Victoria y Valle de Bravo, en su conjunto, le dan un almacenamiento de 215.56 Mm3 del líquido (27.5%), cuando su captación a estas fechas, históricamente, es de 58.6 por ciento.
Lo más preocupante es que, en promedio, está perdiendo al mes el 3%, pues a principios de mayo su capacidad estaba en 31%, mientras que en abril en 34.
Si bien la temporada de ciclones tropicales, que son un gran aliado ante las sequías, comenzó el pasado 15 de mayo, gradualmente los niveles en descenso se acercan al 15 por ciento de almacenamiento, definido por la Conagua como el mínimo a partir del cual puede operar el sistema, pues ya no podría bombear el recurso natural. Esto quiere decir que solo quedaría agua para abastecer las actividades esenciales, como hospitales y la red de emergencia.
Una baja presión y agua menos limpia
Al respecto, la Mtra. Delia Montero, coordinadora general de la Red de Investigación en Agua de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señaló que el Cutzamala abastece menos del 40% del agua que llega a la Ciudad de México y el resto proviene de los acuíferos.
Sin embargo, de llegar a esos niveles críticos sí va impactar a las alcaldías Azcapotzalco, Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc, Benito Juárez, Coyoacán, Iztapalapa, Iztacalco y Venustiano Carranza, que son las más beneficiadas de ese porcentaje, con una baja presión y agua no tan limpia por la arena y arcilla del fondo:
“Toda esa agua que entra del Cutzamala, ayuda a generar presión al total de la red de la CDMX […] Sí impacta en las zonas del poniente, que son las que más se abastecen del Cutzamala”
“Si los niveles son muy bajos, empiezas a sacar sedimentos y el agua ya no es tan buena”, dijo en entrevista a 88.9 Noticias.
En 2018, el sistema llegó a abastecer hasta 16 mil litros por segundo a la CDMX, pero en los últimos meses solo se envían 4 mil 820 litros por segundo.
La experta confía en que las lluvias fuertes sean más constantes a partir de finales de junio, pero no hay certeza de que puedan recargar las tres presas lo suficientemente para la temporada de estiaje del 2025, pues hay el riesgo de que registren niveles todavía más bajos.
Explicó que entonces se tomarían otras medidas como una sobreexplotación mayor de los acuíferos; es decir, sacar agua de más abajo, así como incrementar el tandeo, dividiendo el abasto por alcaldías y horas.
“Las autoridades deberían estar planeando dónde se puede capturar agua de lluvia, porque no toda la puedes infiltrar al acuífero, precisamente por las construcciones […] Un problema con las autoridades, Conagua y SACMEX, es que su idea siempre es traer agua de más lejos, pero es muy costoso y le estás quitando el agua finalmente a alguien”, apuntó.
Agregó que en la capital se trata menos del 10% de agua, mientras que ciudades europeas y de Estados Unidos la reutilizan varias veces y eso solo se podrá invirtiendo en más plantas potabilizadoras.
Sociedades hidrointeligentes
Finalmente, subrayó que es necesario implementar campañas para crear sociedades hidrointeligentes que tengan un uso racional doméstico: baños de cinco minutos, utilizar un vaso al lavarse los dientes, revisar constantemente si hay fugas en grifos, así como consumir productos que reduzcan la huella ambiental.
Mencionó que así se podrá ejercer presión a las autoridades para que implementen políticas públicas con un enfoque de sostenibilidad, al invertir más en la construcción de más sistemas de captación que puedan resolver el déficit en las siguientes cuatro décadas.
“La ciudadanía al estar informada puede comenzar exigir, porque muchos no saben, pero el acceso al agua es un derecho humano y viene en la Constitución”, concluyó.
El equipo de 88.9 Noticias buscó de nueva cuenta a autoridades de Conagua para conocer su punto de vista, pero no se obtuvo ninguna respuesta.








