(Imagen X: @WhiteHouse)
El presidente de estados Unidos, Joe Biden, anunció que hará la mayor concesión de clemencia en un solo día en la historia moderna de ese país.
Y es que el mandatario conmutará las sentencias de cerca de mil 500 personas que fueron puestas en arresto domiciliario durante la pandemia de COVID-19 y que se han reintegrado con éxito a sus familias y comunidades.
También indultará a 39 personas que fueron condenadas por delitos no violentos.
De acuerdo con un comunicado de la Casa Blanca, es el primer Presidente en emitir indultos categóricos a personas condenadas por el simple uso y posesión de marihuana, así como a quienes fueron integrantes del ejército y condenados por violar las antiguas leyes del ejército contra la conducta homosexual.
En las próximas semanas, el Presidente tomará medidas adicionales para brindar segundas oportunidades significativas y continuará revisando indultos y conmutaciones adicionales.
Entre los estadounidenses que reciben ayuda hoy se incluyen:
– Un veterano militar condecorado y piloto que pasa gran parte de su tiempo ayudando a sus compañeros de iglesia que tienen mala salud o no pueden realizar tareas extenuantes.
– Un enfermero que ha liderado la respuesta de emergencia para varios desastres naturales y que ayudó a encabezar los esfuerzos de vacunación durante la pandemia de COVID-19.
– Y un consejero de adicciones que ofrece su tiempo como voluntario para ayudar a los jóvenes a encontrar su propósito, tomar mejores decisiones y abstenerse de conductas destructivas y de involucrarse en pandillas.
Con ello, Biden reconoce cómo el poder de clemencia puede promover la justicia igualitaria ante la ley y remediar los daños causados por prácticas del pasado.
Las casi mil 500 personas que recibieron conmutaciones hoy, han demostrado su compromiso con la rehabilitación al conseguir empleo y avanzar en su educación.
Mientras que las 39 personas que recibieron indultos hoy fueron condenadas por delitos no violentos, incluidos delitos de drogas, y han cambiado sus vidas.
“Estas personas son padres, veteranos, profesionales de la salud, maestros, defensores y miembros comprometidos de sus comunidades. Muchos de ellos han utilizado sus experiencias en el sistema de justicia penal para inspirar y alentar a otros”, concluye el documento.








