El Palacio de Bellas Artes celebra este 29 de septiembre 91 años de ser el máximo recinto cultural del país, un edificio que fue encargado por el entonces presidente Porfirio Díaz al arquitecto italiano Adamo Boari para albergar el Teatro Nacional.
La construcción dio inicio en 1904, pero se inauguró hasta 1934, con una interrupción por el periodo revolucionario. El responsable de su culminación fue el arquitecto mexicano Federico Mariscal, quien le otorgó su carácter artístico y lo nombró como Palacio de Bellas Artes.
El inmueble combina el Art Decó en su interior y el Art Nouveau en su exterior, con una fachada en mármol blanco, esculturas alegóricas en su entrada principal y una cúpula con figuras que simbolizan la tragedia, la comedia, el drama y la lírica.
En su interior, tiene una cortina de cristal opalino que fue diseñada para prevenir los incendios, comunes en la época, que comenzaban en los famosos telones de boca. En la sala principal también se admira un vitral multicolor con Apolo en el Olimpo rodeado por sus nueve musas.
Este recinto cultural ha recibido a artistas de talla nacional e internacional y ha albergado importantes exposiciones de distintos autores.








