Con el objetivo de prevenir el delito de extorsión en la Ciudad de México, la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina exhorta a la población a no caer en estafas telefónicas o por mensajes de texto, también conocidas como “La Patrona”.
En esta modalidad, los delincuentes se hacen pasar por jefes o empleadores de trabajadores del hogar, personal administrativo o personas de confianza, argumentando una supuesta emergencia y solicitando apoyos inmediatos como transferencias bancarias, datos personales o la entrega de objetos de valor.
Los delincuentes informan sobre supuestas situaciones críticas como accidentes, problemas legales, urgencias médicas o amenazas a la seguridad, con el fin de generar miedo, presión y confusión mediante la manipulación psicológica. También pueden suplantar la identidad de familiares o personas cercanas a las víctimas.








