La Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el gobierno de Tamaulipas pusieron en marcha un operativo especial en la cuenca hidrológica del río Guayalejo-Tamesí para detectar tomas clandestinas, extracciones ilegales y robo de agua, ante el riesgo de que más de un millón de habitantes del sur del estado enfrenten una crisis de abasto, como ocurrió en el verano de 2024.
El despliegue incluye inspecciones terrestres, vigilancia técnica y supervisión permanente en más de 42 mil hectáreas de este sistema que es la principal fuente de abastecimiento de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, así como de municipios del norte de Veracruz.
Además se verificarán que industrias y actividades productivas utilicen agua tratada en lugar de extraer directamente de fuentes primarias.
“Esta acción conjunta ayudará a mantener los niveles y las condiciones idóneas para la adecuada captación en el sistema lagunario en el río Tamesí, lo que permitirá salvaguardar el derecho humano al agua y el equilibro ecológico en esta importante zona”, señaló ante los medios Jaime Cano, director del Organismo de Cuenca Golfo Norte de la Conagua.
Y es que en verano de 2024, cuando el sistema alcanzó niveles críticos y miles de familias sufrieron severas restricciones de agua potable en medio de altas temperaturas.



