Bad Bunny no sólo perreó en el evento deportivo más importante de Estados Unidos, sino que además transmitió un mensaje de unión y de respeto para los pueblos latinos en estos momentos tan complicados para los migrantes en aquel país norteamericano.
Tal como lo había prometido el cantante puertorriqueño, su Show de Medio Tiempo en el Super Bowl fue una fiesta para bailar con todo el toque y arraigo de su isla natal, desde el realice que hizo al idioma español hasta el homenaje a los diferentes oficios a los que se dedican miles de personas no sólo en Puerto Rico, sino en toda América Latina.

En una parte inicial del show, así se presentó el mismo Conejo Malo: “Buenas tardes, California. Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio y si hoy estoy aquí en el Super Bowl LX es porque nunca, nunca dejé de creer en mí”.
Bad Bunny llevaba a los millones de espectadores que lo vieron en el mundo entero por un recorrido de situaciones representativas entre los latinos, por ejemplo una pedida de mano, una boda con todo y bendición (que resultó ser real) y hasta un niño durmiendo en las sillas durante la fiesta de ese matrimonio.

Por cierto, que en una parte del espectáculo, Bad Bunny recuerda su triunfo reciente en los Premios Grammy y se acerca a una familia que lo esperaba en el escenario para entregarle a un niño uno de sus trofeos. En un principio se mencionó en las redes sociales que el niño ecuatoriano era Liam Conejo, quien fue detenido por el ICE en días recientes; sin embargo, después se aclaró que en realidad se trataba del niño actor Lincoln Fox, quien compartió en sus redes las imágenes de ese momento.
Lo cierto es que el sabor latino inclusive contagió a Lady Gaga, quien apareció en el minuto 5 del show para interpretar con arreglos de salsa su éxito “Die with a smile”.
Con vestido azul, zapatillas rojas y el cabello suelto, la cantante estadounidense se hizo acompañar por trompetistas, percusionistas y bailarines. Después se aventó unos pasos con Bad Bunny, a quien le agradeció por esto.

Pero claro, Lady Gaga no era la única estrella que acompañó al también actor en aquella presentación que ha sido catalogada como histórica en las casi siete décadas de existencia del Super Bowl, pues en un segmento que se desarrolló en “La Casita”, se pudo ver al actor chileno Pedro Pascal, a la cantante colombiana Karol G, a la actriz estadounidense Jessica Alba y a la rapera Cardi B bailando y derrochando sabor, mientras Bad Bunny cantaba en el techo y salía por una puerta para continuar con su recorrido en la cancha del Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
Más adelante –en el minuto 9- también se incorporó, aunque sea por pocos segundos, el boricua Ricky Martin. Él dio voz al tema “Lo que le pasó a Hawái”, que es una canción de protesta de Bad Bunny para relatar lo que ha pasado con diferentes pueblos del continente americano.
Ya en la parte final de su show, Benito Antonio ofreció su tema “El apagón”, donde menciona que ahora todos quieren ser latinos, pero que les falta la sazón.
Lo que fue más aplaudido de este show de 13 minutos fue el broche de oro del recorrido musical, pues antes de que sonaran los primeros acordes de “Debí tirar más fotos”, la estrella puertorriqueña tomó la bandera de su país y empezó a enlistar todos los países del continente americano, mientras sostenía y mostraba un balón de futbol americano que decía “Juntos somos América”:
“Dios bendiga a América, a Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Brasil, Colombia, Venezuela, Guatemala, Méxic, Cuba, las Antillas, Estados Unidos, Canadá, y mi patria, Puerto Rico. Seguimos aquí”.
En ese momento apareció en la gran pantalla que se veía en todo el estadio, el letrero que decía: “Lo único más poderoso que el odio, es el amor”, esto con referencia al discurso que ha mantenido Bad Bunny desde que fue anunciado para ofrecer este show y que tiene que ver con la situación de los migrantes latinos que trabajan y viven en Estados Unidos y que viven temerosos por las redadas del ICE ordenadas por Donald Trump.
Por cierto, que el presidente de Estados Unidos se mantuvo en su promesa de no asistir al Super Bowl porque le quedaba muy lejos California. Aún así, estuvo muy pendiente de la final de la NFL y del show de Bad Bunny.
De hecho, menos de una hora después del espectáculo, el mandatario escribió este mensaje en su red social, Truth Social:
“El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, ¡uno de los peores de la historia! No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven desde todo Estados Unidos y el mundo entero. Este ‘Espectáculo’ es una bofetada a nuestro país, que establece nuevos estándares y récords cada día, ¡incluyendo el mejor mercado de valores y los mejores planes de jubilación de la historia! No hay nada inspirador en este desastre de espectáculo de medio tiempo; recibirá excelentes críticas de los medios de comunicación falsos, porque no tienen ni idea de lo que está pasando en el mundo real. ¡HAGAMOS A AMÉRICA GRANDE DE NUEVO!”.
Ahora falta esperar a que se den las cifras oficiales del rating de todo el evento.



