Osmar Olvera y Juan Celaya hicieron temblar a toda China con una actuación sobresaliente que los llevó hasta el podio para colgarse la plata.
Los mexicanos dieron cátedra y pusieron en alerta a todo México y China cuando después del cuarto clavado se elevaron hasta la primera posición de la final, gracias a un clavado de 85.68 puntos, que opacó el sorpresivo y desastroso 77.70 de los chinos.
Un final de fotografía en el que llegando al último clavado, China se ubicaba apenas 1.08 por delante de México, que a su vez aventajaba por 5.73 puntos a Gran Bretaña.
Haciendo su saludo especial y deseándose lo mejor, Olvera y Celaya ejecutaron el que para los clavadistas y el público internacional fue el mejor salto de la noche, pero fueron los jueces quienes definieron el podio al otorgarles una puntuación de 94.77, apenas detrás del los 95.76 puntos obtenidos por China en su último salto.
«Para mí ganamos. Es un deporte de apreciación, así son las cosas, al final los jueces no lo creyeron así, pero para mí ganamos. Hicimos lo necesario, no saben lo mucho que entrenamos para venir a esto, a recoger la medalla», dijo un emocionado y alegre Osmar Olvera.
Una historia de éxito total para el equipo mexicano, que vio a Juan Celaya incorporarse junto a Olvera en sustitución de Rodrigo Diego a tan solo meses de la justa en París, a pesar de no competir en Juegos Centroamericanos, ni Panamericanos.
«Mi sueño lo sentía muy lejos, pero a lo mejor tenía que pasar por eso para llegar a ver el brillo de esta medalla», expresó Celaya.
Una plata histórica para México, que suma su medalla número 16 en la historia de los clavados y representa la primera medalla en los clavados sincronizados desde el trampolín.
El sueño mexicano no ha terminado, pues ambos clavadistas se presentarán de manera individual el próximo 6 de agosto.
Por Jimmy Gómez Torres e imagen de Guillermo García/ACIR Deportes








