La Selección de Futbol de Argentina fue contundente para imponerse 3-0 a su similar de Croacia y así conseguir su boleto a la final de la Justa Mundialista de Qatar, donde espera al ganador de la otra semifinal entre Francia y Marruecos.
Los goles de la diferencia de este juego celebrado en el estadio Lusail fueron obra de Lionel Messi por la vía del penal al minuto 33, así como de Julián Álvarez a los 38 y 69.
Al no tener el nivel, la dinámica y tampoco los jugadores para tratar de jugarle de tú a tú a la “albiceleste”, se pensó que los croatas le cederían toda la iniciativa, sin embargo, desde el inicio tuvieron como misión la posesión del esférico para tratar de ir al frente.
Y fue ahí precisamente donde llevaron la penitencia, ya que fueron dos contragolpes los que les permitieron a los argentinos tomar una ventaja en el primer tiempo que fue definitiva.
Más allá de un disparo de larga distancia de Enzo Fernández que obligó al portero Dominik Livakovic a recostarse a su izquierda, Argentina no había generado nada, pero se fueron al frente en el marcador luego de una supuesta falta del guardameta sobre Julián Álvarez, que se decretó como penal.
El encargado de ejecutar desde los “once pasos” fue Lionel Messi, quien lo hizo con potencia para superar a Livakovic y poner el 1-0 al minuto 33.
Al verse abajo en el marcador los balcánicos mantuvieron la consigna de ir al frente, pero era tal su deseo que descuidaron su cuadro bajo, lo que aprovechó el rival para aumentar la ventaja al minuto 38.
Todo se originó en un tiro de esquina favor de Croacia que la zaga rechazó y que le permitió a Julián Álvarez arrastrar el balón hasta el área donde dos zagueros con mucha tibieza fracasaron en su intento de robarle el balón y con una buena dosis de fortuna le quedó el esférico al jugador del Manchester City para definir ante la salida de Livakovic e irse así al descanso.
Sin más opción los actuales subcampeones se fueron con todo al frente, iniciativa que también les cedió el equipo de la Conmebol que buscó sentenciar el duelo por la vía del contragolpe.
Y el tercer tanto no llegó precisamente por esa vía, sino gracias a una nueva genialidad de Messi, quien por derecha “desparramó” a Josko Gvardiol para llegar hasta línea de fondo y meter una diagonal que Álvarez solo empujó al fondo de las redes al minuto 69.
Los croatas nunca bajaron los brazos, sin embargo, Argentina mantuvo la ventaja para salir con una victoria que los pone nuevamente en una final, en la que esperan terminar con esa sequía de 36 años sin ganar un título.
Por Ricardo Blancas Avalos e imagen de MEXSPORT



