Escoltado por un fuerte dispositivo de seguridad, el cuerpo del pequeño Henry regresó la tarde de este lunes a su hogar, ubicado en la colonia San Miguel Xico, del municipio mexiquense de Valle de Chalco.
A las 16:50 horas llegó la carroza fúnebre, en la que descendió su madre, Carolina, visiblemente afectada, sin dar declaraciones de prensa. Sus familiares y amigos, quienes instalaron una carpa en la calle, ya lo esperaban para colocar el féretro color blanco e iniciar el velorio.
Henry, de solo dos años, luchó por su vida durante 50 días en terapia intensiva en el Instituto de Rehabilitación de la Ciudad de México, al sufrir quemaduras de tercer grado en el 85% de su cuerpo. Fue recibido entre porras y lágrimas:
“¡Henry! ¡Henry!”, “Chiquitibum a la bim bom ba, chiquitibum a la bim bom ba, a la bio, a la bao, a la bim bom ba, ¡Henry! ¡Henry!, ¡ra ra ra!, se escuchó a distancia.
Pese a la amenaza de lluvia, más allegados comenzaron a ingresar en silencio y con algunas flores. A las afueras, al menos una docena de policías municipales resguardaban el lugar.
Una hora después, el tío de Henry, Christian, salió a informar que la señora Carolina no tenía las fuerzas necesarias para dar un pronunciamiento ante los medios, por lo que leyó un comunicado a su nombre, donde agradeció el apoyo y las oraciones de la ciudadanía.
“Me duele mucho la partida de mi hijo, pero él ya dejó de sufrir. Solamente él sabía lo que sentía. Gracias de todo corazón”, concluyó.
“En lo personal pido justicia para Henry. Es todo. Por el momento pido privacidad por este momento tan doloroso que estamos pasando
Christian no quiso dar una actualización sobre el estado de salud de Carlos, padre Henry, pero dijo que el menor podría ser sepultado en Valle de Chalco sin confirmar si ocurrirá este martes.
“Esto es lo que puedo decir y es todo lo que me dijeron que dijera. No (será sepultado) por el momento. Probablemente (sea en Valle de Chalco)”, respondió.
Cómo ocurrió la tragedia
La noche del pasado 22 de febrero, Henry y su padre entraron en una tienda de la cadena 3B ubicada en la avenida Cuitláhuac, para comprar unas gelatinas, cuando varios sujetos encapuchados arrojaron bombas molotov y rociaron combustible para provocar un incendio.
El ataque ocurrió en medio de disturbios registrados en distintas partes del país después del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México ya detuvo a cuatro personas por estos hechos: Miguel Ángel “N”, señalado por suministrar el combustible; Luis Antonio “N”, conocido como “El Negro”; Edgar “N”, apodado “Peluso”, y un menor de 17 años, hermano de este último.
Hasta ahora, las autoridades judiciales los vincularon a proceso por delitos que incluyen homicidio calificado en grado de tentativa y lesiones que ponen en peligro la vida.








