El entusiasmo que une a millones de mexicanos alrededor del fútbol puede convertirse en una oportunidad para preguntarnos si también somos capaces de creer en un país reconciliado, más justo y profundamente humano.
Fue el mensaje de la Arquidiócesis Primada de México a través del Semanario “Desde la Fe” y consideró que nos hemos acostumbrado a pensar que ciertos problemas son permanentes, que la violencia llegó para quedarse, que las familias seguirán rompiéndose y que la dignidad humana siempre tendrá precio
En este escenario, vale la pena preguntarnos: ¿por qué esa esperanza habría de quedarse únicamente en una cancha de fútbol?








