Reconocen que no hay protocolos específicos para atender a víctimas
En el Senado se realizó un foro para analizar la violencia en el deporte, donde autoridades de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) reconocieron que aún no existen protocolos específicos para atender a los atletas que sufren maltrato.
Fabiola González Robledo, directora del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte, señaló que la institución cuenta con códigos de ética, conducta y de prevención del acoso, hostigamiento y violencia de género, pero admitió que se trabaja en incluir medidas enfocadas al deporte. “Existen ya protocolos que como servidores públicos en CONADE aplicamos… sin embargo, está trabajando CONADE para incluir la variante del deporte, va desde esas violencias sutiles en entrenamientos que tendemos a normalizar hasta violencias muy graves como son los abusos sexuales, las violaciones”.
La funcionaria también reconoció la magnitud del problema: “Es un número que de verdad a veces resulta alarmante en el que nos piden que sean anónimos por el tema de las represalias. Con toda seguridad decimos que el 99% sufre un tipo de violencia… es imposible mencionarlas como violaciones o como agresiones o violencias graves”.
Durante el encuentro se expusieron testimonios de exatletas que relataron casos de violencia emocional, psicológica y discriminación. Azul Almazán, clavadista finalista olímpica en Sídney 2000, compartió que sufrió experiencias que la obligaron a retirarse del alto rendimiento. Desde entonces fundó la asociación “Respeto 3-60”, con la que acompaña a deportistas en situaciones similares. “El porcentaje es muy alto… el daño emocional es el que rompe más a las personas”.
Brenda, una atleta paralímpica, relató que tras un accidente que la dejó sin movilidad en las piernas, enfrentó además violencia psicológica de algunos entrenadores. “A lo largo de mi carrera deportiva… sí he enfrentado sobre todo violencia psicológica donde me he topado con entrenadores que criticaban mi peso, el tema de mi preferencia sexual… también ha sido un tema en el cual he visto en ciertas ocasiones discriminada”, contó.
Teresa Alonso García, exseleccionada nacional de natación artística, denunció episodios de violencia verbal y psicológica durante años de entrenamiento. Señaló que, aunque denunció a su agresora, esta continúa activa por la falta de un registro nacional de entrenadores acusados de violencia. “Llegué al hospital y ahí fue cuando me pude quitar la venda de los ojos y me di cuenta que no le importaba mi vida, no le importaba que yo fuera un ser humano, solamente nos usaba como peones”, relató.
El foro concluyó que el reto inmediato es trabajar en protocolos claros que protejan a los deportistas en todos los niveles de competencia, garanticen su seguridad y prevengan que las agresiones continúen siendo minimizadas como parte de la “disciplina” deportiva.








