En el marco del Día de San Valentín, la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa) hizo un llamado a la población a no capturar ni comprar colibríes, los cuales son utilizados en rituales de misticismo para hacer “amarres de amor”.
La dependencia recalcó que esta falacia ha provocado un incremento en su caza y tráfico ilegal, lo que pone en peligro su supervivencia y afecta la biodiversidad.
Aunque es una de las aves más pequeñas, el colibrí además de tener una carga simbólica cultural como especie, desempeña el proceso de polinización y sirve para reproducir frutos y semillas en la naturaleza.
Las multas por su extracción ilegal, van desde los 5 mil 800 pesos por ejemplar.








