El arzobispo cardenal Carlos Aguiar Retes advirtió que una familia dividida no puede subsistir, por lo que urgió a procurar siempre una relación fraterna y solidaria entre padre y madre, así como entre padres e hijos.
Durante la misa dominical en la Basílica de Guadalupe, señaló que es importante ayudar a las y los jóvenes a desarrollar su vocación y prepararlos para la misión de su vida
“Somos niños, después adolescentes y luego jóvenes. Todo ese periodo es para descubrir qué es lo que Dios ha sembrado en mi interior y para saber por qué me ha dado la vida”
“Por lo que hay que acompañar tanto a los niños, adolescentes y jóvenes a abrir diálogo con ellos, tener en cuenta que es fundamental hablar y comentar para que abran su corazón y así pueda encontrar el camino que nosotros los mayores hemos recorrido con la certeza de que Dios nos acompaña”, agregó.








