Rusia dio por terminada la tregua de tres días que tenía con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y reanudó los ataques contra Ucrania.
Las autoridades ucranianas reportaron bombardeos con drones sobre Kiev y otras regiones, causando importantes bajas y varios heridos en el este del país.
El alto al fuego, que coincidió con las celebraciones en Moscú por el día de la victoria que se celebra el 9 de mayo, ya había sido cuestionado por ambas partes, ya que se acusaban mutuamente de violarlo incluso antes de su conclusión.
Tras el fin del acuerdo, Ucrania denunció una nueva ola de ataques a infraestructura y zonas habitacionales, mientras que Rusia aseguró haber derribado drones ucranianos en su territorio.








