La madrugada del pasado seis de julio, la vida de la familia Garrido, dio un giro inesperado, una bala perdida entró por el techo de su domicilio y se incrustó en el ojo de Megan, una de sus hijas de tan solo 6 años.

Tuvieron que acudir a varios hospitales para que recibiera la atención necesaria, los médicos nada pudieron hacer y la pequeña perdió el ojo, este miércoles será dada de alta, no solo viene la recuperación física, sino también la emocional, ya que ella no tenía conocimiento de la gravedad de la lesión.

Celestino Garrido, padre de la menor señalo “Ahorita va a entrar psicología, por parte del hospital, para irla preparando y diciéndole que perdió su ojo izquierdo”

Confía en que las autoridades no los abandonen ya que no cuenta con los recursos necesarios para hacer frente a esta situación.

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