La inteligencia artificial puede contribuir como una herramienta complementaria en acciones de orientación y psicoeducación, pero no sustituye la atención que brindan profesionales de la psicología y la psiquiatría ante problemas de salud mental
De acuerdo con especialistas de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, los sistemas de Inteligencia Artificial no realizan una valoración clínica integral, ni cuentan con las capacidades profesionales necesarias para desarrollar un proceso psicoterapéutico, identificar todos los factores de riesgo o responder ante los dilemas éticos que pueden presentarse en temas relacionados con el estado de ánimo, ansiedad, depresión u otras situaciones emocionales








