El gobierno de Florida, en Estados Unidos, promulgó una polémica ley conocida como “Don’t say gay”, (No digas gay).
Se trata de la ley oficialmente llamada “Derechos de los padres en la educación”, la cual impide que en las escuelas los maestros aborden el tema de la identidad de género y la orientación sexual en las clases con alumnos de kínder, así como de primer y segundo grado de primaria, que tienen entre siete y ocho años de edad.
A partir del tercer grado de educación primaria, los temas mencionados se pueden abordar de una forma apropiada para la edad del alumno.
Los padres podrán presentar demandas judiciales y recibir una indemnización si se incumple la disposición.








