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jueves, junio 25, 2026

Prevén Niño fuerte

México tendría menos lluvias y más calor

El fenómeno El Niño podría presentarse con una intensidad fuerte o muy fuerte hacia finales de 2026, lo que implicaría menos lluvias, temperaturas más elevadas y posibles afectaciones como incremento en incendios y episodios de mala calidad del aire, explicó Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM.

De acuerdo con el especialista, los pronósticos más recientes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, NOAA por sus siglas en inglés, indican una alta probabilidad de que el fenómeno alcance una condición muy fuerte hacia noviembre o diciembre de este año.

“Los pronósticos más recientes por ejemplo de la NOAA… la organización meteorológica mundial no ha actualizado, creo que desde mayo, pero por ejemplo la NOAA ya sacó una actualización en junio y habla de que la probabilidad de que tengamos una condición del Niño muy fuerte hacia el final del año, normalmente hacia noviembre, diciembre, es muy alta, más del 50%”.

Zavala Hidalgo explicó que existe una probabilidad superior al 95 por ciento de que se presenten condiciones de El Niño en México, aunque aún no está definido si será fuerte o muy fuerte.

“La probabilidad de que tengamos condiciones del niño es de más del 95%, o sea vamos a tener un niño, lo que no está muy claro es si será muy fuerte o fuerte, poco probable que sea moderado, o sea es más probable que sea fuerte o muy fuerte, pero en los pronósticos climáticos pues siempre hay una cierta incertidumbre, más o menos las condiciones que estamos encontrando”.

El Niño es un fenómeno climático provocado por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico central y oriental, lo que modifica las condiciones meteorológicas a nivel mundial. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), suele ocurrir entre cada dos y siete años y tiene una duración promedio de 9 a 12 meses.

El investigador señaló que a partir de julio se espera una disminución de lluvias respecto al promedio en México, condición que podría mantenerse durante la primavera de 2027 en el centro y sur del país, así como en la península de Yucatán.

Sobre la intensidad del fenómeno, explicó que se determina con base en la variación de temperatura registrada en el océano Pacífico.

“Según el tamaño de la variación de la temperatura se le asigna: niño débil, niño, moderado, niño fuerte o niño muy fuerte, sería la traducción”.

Además, indicó que el aumento de calor y la reducción de lluvias pueden favorecer condiciones para más incendios y afectar la calidad del aire, debido a una mayor concentración de partículas y compuestos que favorecen la formación de ozono.

De mantenerse estas condiciones, el segundo semestre de 2026 y la primavera de 2027 podrían estar marcados por temperaturas elevadas, menos precipitaciones y más episodios de mala calidad del aire.

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