La activación física y el uso de la bicicleta ayudan a prevenir enfermedades crónicas y reducen hasta en un 50 por ciento el riesgo de sufrir un infarto, por lo que el IMSS recomienda su práctica cotidianamente con calentamiento previo y equipo de protección.
A través de un comunicado se informó el uso de bicicleta previene enfermedades, como obesidad e hipertensión; reduce los síntomas de depresión y ansiedad al liberar endorfinas, neurotransmisores esenciales para sentir placer y bienestar, también fortalece el sistema inmunológico, mejora la salud ósea y cerebral.








