El Senado aprobó con 81 votos a favor y 18 abstenciones reformar el Código Civil Federal para que las personas progenitoras puedan acordar y elegir el orden de los apellidos de los recién nacidos.
“El orden de los apellidos puede violentar este derecho a la igualdad y llevar a una practica discriminatoria en agravio de las mujeres, “en virtud de que los apellidos de las personas obedecen a un formalismo patriarcal que carece de toda justificación, por lo que transmite una percepción de que el hombre cuenta con una mayor jerarquía sobre las mujeres”, destacó la senadora de Morena, Olga Sánchez Cordero.
La reforma establece que el acta de nacimiento contendrá “los nombres propios y apellidos que les correspondan en el orden de prelación que los progenitores convengan, pudiendo elegir de entre los apellidos maternos y paternos”.
Además, precisa que “los apellidos de los hijos futuros de la misma madre y padre, deberán ser asentados en el mismo orden. Lo anterior con el fin de mantener un sistema que brinde seguridad jurídica a los descendientes”.
El dictamen fue remitido a la Cámara de Diputados.








